El esquí de fondo, un deporte para todos

Un artículo de Jordi Ribó, 4 JJ.OO  88-92-94-98

Historia

No podemos calzarnos unos esquís de fondo sin saber antes que se trata del heredero directo del esquí más antiguo, basado en los movimientos primitivos de desplazamiento sobre la nieve.

En 1924 el esquí alcanzó su máximo apogeo con los primeros Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en Chamonix,  donde se disputaron únicamente dos pruebas: fondo y salto.  Años más tarde el “boom” del esquí alpino pasaría a convertir el esquí de fondo en una práctica patrimonio de una minoría localizada principalmente en las regiones nórdicas. Su resurgimiento en los países del centro de Europa nos traslada a los años 70 aproximadamente, aumentando a partir de aquí el número de amantes de este antiguo deporte.

Las Marchas o Maratones sobre esquís han contribuido a popularizar el esquí de fondo agrupando a miles de personas en las pruebas más importantes del mundo como la Vasaloppet en Suecia, la MarciaLonga en Italia, la Engadin skimarathon en Suiza y otras en países tan diversos como Australia, Estados Unidos, Japón, Canadá, Finlandia o incluso España, donde se organizan varias pruebas populares como la Marxa Beret en la Val d’ Aran, con más de 1.500 participantes después de 20 años de su primera edición.

Esquí de fondo

 Esqui Nórdico =  Esqui de Fondo

El esquí de fondo es una especialidad junto a los saltos, la combinada nórdica (salto y esquí) y el biathlon (esquí y tiro) del Esquí Nórdico y se convierte a nivel popular en un deporte perfecto para practicar en familia, en grupo y también en solitario.  Cada uno puede adaptar sus retos a sus propias habilidades y condición física y continuar siendo uno de los deportes más completos para cualquier tipo de edad, ya que el riesgo de lesiones es prácticamente inexistente.  Lo realizamos en un marco natural de excepción, rodeados de la naturaleza en su estado más puro, lejos de la mecanización e industrialización de otros deportes, permitiéndonos no solamente marcar nuestro propio ritmo sino disfrutar de sensaciones tan gratas como el deslizarnos entre los árboles de un bosque nevado, como sin duda debía de suceder antaño.

Una buena condición física es solamente necesaria para practicarlo si vamos a participar en cualquier tipo de competición o marcha ya que hay un mínimo de kilometraje y tiempo para realizar el recorrido así como para salvar los desniveles (sobretodo las subidas), pero no así la práctica espontánea de cualquier persona que quiera pasar el día en la nieve paseando siendo suficiente un mínimo de coordinación y sobre todo y lo más importante ganas de disfrutar de la nieve y su entorno.

Sea como sea, realicemos un simple paseo por el bosque, una excursión, compitamos en una carrera o en una marcha popular, todos nos sentiremos satisfechos por igual.

Es el deporte completo por antonomasia, en él reunimos el trabajo de brazos, tronco y piernas y mejoramos nuestra  capacidad aeróbica así como nuestra agilidad, equilibrio y coordinación, haciéndolo por lo tanto aconsejable para niños, adultos y también los más mayores. Muchos deportistas de alto nivel fuera de su periodo de competiciones practican el esquí de fondo para mejorar la resistencia  y coordinación además de  oxigenar el cuerpo ya que normalmente en nuestro país se practica aproximadamente a partir de 1.800 metros.

Actualmente en nuestro país hay un incremento del número de practicantes, impulsando a las estaciones a mejorar sus instalaciones, servicios  y accesos a las mismas, comparables ya a cualquier pista de esquí alpino, es decir, con alquiler de material, escuelas de esquí, locales para encerar los esquís, excursiones con guía, etcétera. Todo ello contribuye a hacernos cada vez más atractiva la práctica de un deporte que si bien no tan económico como antaño (material cada vez más evolucionado)  sí es mucho más asequible practicarlo en familia por el menor coste del acceso a las pistas (forfait).

Equipación esquí de fondo

 Técnicas de esquí de fondo

Hay dos técnicas básicas: la llamada técnica clásica y la libre o de patinador/Skating.

La técnica clásica es descendiente directa de los movimientos más primitivos de desplazamiento sobre la nieve. Es la más recomendable para iniciarse y no hace falta ningún nivel mínimo simplemente estar de pie y avanzar. Coordinamos brazos y piernas alternativamente igual que cuando caminamos pero deslizando sobre nuestros esquís. Dentro de la  técnica clásica existen varias variantes siempre partiendo del paso llamado “elemental”  que el esquiador va aplicando según su nivel, velocidad y orografía del terreno. Es imprescindible que para una buena práctica de esta técnica el circuito tenga lo que llamamos “huella” que es por donde deslizaremos nuestros esquís.

El material tendrá que ser en consecuencia a nuestro nivel para poder realmente disfrutar de este deporte. Utilizaremos esquís y botas específicos para esta técnica. Para los noveles lo más recomendable es el utilizar esquís de escamas,  así evitaremos todos los problemas que podemos tener  de cera para el agarre del esquí en las subidas. Estos esquís están dotados de unas escamas situadas en la suela, en la zona del patín y al aplicar nuestro peso estas entran en contacto con la nieve permitiéndonos el impulso para avanzar. Para los más experimentados es recordable utilizar esquís de cera, es decir que sustituimos lo que son escamas por unos productos que colocaremos también en la suela y que nos proporcionarán el agarre. Son esquís más rápidos pero hay que elegir muy bien la cera para poder tener un buen agarre y poder impulsarnos con eficiencia. El tipo de cera que utilizaremos dependerá de la temperatura del aire de la nieve, humedad del aire y tipo de cristal de la nieve.

La técnica libre o de patinador/Skating empezó a utilizarse alrededor de 1980 dando un verdadero giro al esquí de fondo tanto a nivel profesional como turístico.  Sin embargo, es una técnica que exige por parte del esquiador una mejor condición física y un cierto nivel de esquí. Es imprescindible utilizar esquís específicos ya que su construcción es especial para esta técnica. Son esquís más cortos (unos 10 cm) que los de clásico y los puentes (parte central del esquí) más duros para una mejor respuesta del esquí en la fase de impulso. Aquí no existe el agarre, el impulso lo realizamos conjuntamente con las piernas y brazos a la vez (como los patinadores) es por esto, por lo que necesitamos una mejor musculación de nuestras extremidades.

Las botas también son especificas, mas altas para una mejor estabilidad a alta velocidad (normalmente solo utilizaremos la huella en las bajadas) y más duras en la suela para una mejor transmisión de la fuerza en la fase de impulso.

Lo mismo ocurre con los bastones unos 10 cm más largos de los que se utilizan para la técnica clásica.

En nuestro país tenemos un gran número de estaciones con muy buenas infraestructuras y circuitos para todos los niveles repartidas por toda la geografía: Cataluña, Aragón, Navarra, zona Centro, Andalucía y Cordillera Cantábrica.

Este próximo fin de semana se celebrará en baqueira la 35 edición de la Marxa Beret, una buena excusa para practicar esquí de fondo en la Val d’Aran.

¿A que esperas para calzarte los esquís de fondo?

marxa beret 2014

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